Samarkanda is not the problem

Por la ruta de los Istanes

Día 22

By Andres - Last updated: Tuesday, September 22, 2009 - Save & Share - Leave a Comment

Semey (Kazajistán) - Barnaul (Rusia)

470 Kms

6 horas

4 horas paso de frontera

Desde que salimos de Baku hemos intentato ganarle tiempo al tiempo. Dejamos Baku con 4 días de retraso sobre nuestro programa y llegados a Semey habíamos conseguido dejarlo en 1 día de retraso a base de sacrificar sitios. Por ejemplo, no fuimos a la puerta del infierno en Darvaza (Turkmenistán), nos quedamos un día sólo en Samarkanda o dormimos alguna que otra vez en el coche para conseguir restarle días al retraso. Los sitios ya no son Semey o Irkutsk, sino que lo planteamos siempre como un “mas uno” o “mas dos” dependiendo de los dias que llevemos de retraso. Si hubiésemos tenido más tiempo nos lo hubiésemos tomado con más tranquilidad, pero algunos tenemos que levantar España, así que no nos queda más remedio que seguir así.

La carretera hacia la frontera es una gozada. Son apenas 70Km. Estamos un poco preocupados, ya que Kazajistán ha sido sorprendentemente civilizado. Ningún problema de corrupción. No hemos oído lo mismo de Rusia, donde lo mismo te secuestran por la noche con la modalidad que llaman ellos del Stop&Go (consistente en pararte por la noche mientras conduces, quitarte el coche, la pasta, dejarte medio en pelotas, y como te pongas tonto darte un par de galletas o incluso algo peor) o los guardias fronterizos te putean a saco (el año pasado a unos 20 coches les pidieron en la frontera ruso-mongola 3000$ para poder pasarla, de soborno. No sabemos cuanto de leyenda urbana tiene esto, pero según comentaban la gente abandonó los coches en la frontera y siguieron a pie).

Al cabo de una hora y pico conseguimos llegar a la frontera. Esperamos un rato en la cola para pasar la barrera charlando con otros participantes del rally, mientras tanto jugábamos al football mientras escuchábamos una radio a todo trapo con música tecno que salía de un bar fronterizo. Por fin nos dicen que pasemos, pero en vez de ir a un edificio donde estaba todo el mundo nos mandan a una especie de nave industrial donde un guardia nos hace sacar las cosas del coche y nos inspecciona hasta las botellas de agua en busca de drogas. Al cabo de un rato se cansa de hacer preguntas estúpidas, en plan, ¿esto que es? señalando una cámara de fotos o a la tienda de campaña, y nos deja continuar.

Pasamos los trámites de sellarnos el pasaporte con bastante facilidad (demasiada) y continuamos hacia la tierra de nadie. Allí nos encontramos a un tio, sudafricano, que llevaba dos dias en tierra de nadie durmiendo en una tienda de campaña. Participa en el rally con un equipo inglés, pero la organización del rally la había cagado con su visado ruso y no podía pasar la frontera hasta dentro de 48 horas. Así que se tenía que pasar casi cinco días allí en medio. Sus compañeros habían continuado hacia Irkutsk, con la idea de que pasados los cinco dias él se montase en el transiberiano y les alcanzase. Nos confesó que el primer dia se cabreó bastante, pero que llegados a este punto sólo podía intentar sacar lo mejor de la situación, y el tio había espabilado por la via rápida. Le daba palique a los camioneros y le daban comida y bebida (normalmente vodka). Los que pasábamos por allí del rally le dábamos agua, le cargábamos el móvil o le dábamos papel higiénico. El tio era un cachondo mental. Es el de verde de la foto:

 dsc00772b

La organización del rally no nos tramita nada a los españoles, y eso que pagamos lo mismo que todo hijo de vecino de la pérfida albión. Pero después de ver la profesionalidad que se traen entre manos, nos alegramos de habernos tramitado nosotros mismos nuestros visados.

Cuatro horas después de nuestra llegada a la frontera conseguimos pasar a Rusia con nuestro flamante sello en nuestro pasaporte. Hasta la fecha hemos tenido mapas de todos los sitios por los que hemos pasado. Los habíamos comprado en Madrid, pero de Rusia no teníamos nada. Puedes encontrar mapas de la parte de Moscú, pero de Siberia ná de ná. Así que nuestra idea es llegar a Barnaul, famosa por su marcha nocturna, y mañana comprar un mapa donde podamos. Estamos a 8 de agosto, y es sábado, así que esta noche nos tomaremos un copazo.

Apenas habíamos conducido 10 minutos por Rusia y ya nos había parado la policia. En concreto uno con un kalashnikov, así que no era plan de hacer el loco y nos paramos. Nos pidió la documentación, se quedó sorprendido de que hubiésemos llegado hasta allí desde España, pero no tanto de que fuesemos a Mongolia. La frontera mongola más cercana es la del oeste y está a unos 600 km de allí. Así que la jugada de que vamos a Mongolia para ablandar los corazones la vamos a tener que dejar de lado y empezaremos con la inversa, venimos desde España y no veas tú que “jartá” de kilómetros nos hemos metido entre pecho y espalda.

El coche va bastante bien. A estas alturas la suspensión no está como al principio, hace ruido y está mas dura, pero aguanta. El parachoques trasero está medio suelto, de los baches o del golpe que nos dimos en kazjistán contra el Micra. La rueda con el llantazo sigue igual. El aire acondicionado apenas lo ponemos, ya que huele a quemado. Pero en lineas generales, el coche anda y no se calienta, así que el resto de cosas son chorradas.

Se va haciendo de noche. Ver atardecer en Siberia es indescriptible.

dscn2395b

A eso de las 22:00 llegamos a Barnaul. Cenita y copeteo. Calculamos que nos faltan unos 1500 kms hasta la frontera norte de Mongolia, así que si las cosas van medianamente bien el martes 11 de agosto deberíamos estar en Ulan Bator. Somos unos cachondos…

Posted in Uncategorized • • Top Of Page

Write a comment