Día 4
Praga (Rep. Checa) – Bratislava (Eslovaquia) –Budapest (Hungría) – Belgrado (Serbia)
952 km
12 horas
1 hora paso de frontera
Nos levantamos a las 6:30 de la mañana para afrontar uno de los días más duros del rally. Cerca de 1000 km nos esperan y cuatro capitales europeas por descubrir. Salimos camino de Bratislava, pero antes queremos pasar por el puente de Carlos a hacernos una foto. Fracaso estrepitoso. Praga no es una ciudad en la que se conduzca fácilmente y después de varios intentos desistimos y ponemos rumbo a Brno.
A unos 50 km de Brno nos quedamos parados en un atasco durante cerca de una hora, en la que aprovechamos para jugar a las palas (cortesía de Osborne, por cierto) y así matar el tiempo. Un Cura Eslovaco que se encontraba en el coche de al lado nuestro se puso a hablar en Italiano con nosotros. Nos explicó que se había ido en bici desde Bratislava hasta Roma, por lo que se conmueve con la historia de nuestro viaje y decide darnos la bendición Urbi et Orbe. La escena de nosotros dos de rodillas recibiendo la bendición en medio de un atasco en la república Checa es uno de esos momentos que esperamos encontrar a lo largo de todo el camino. Serán anécdotas que nos harán reír cuando lleguen los malos momentos.
Pasado el atasco nos encontramos un Fiat italiano y una furgoneta con matrícula Austríaca del Mongol Rally. Seguimos sin ver a Españoles, y ya no sabemos si vamos muy atrasados o demasiado adelantados.
La verdad es que el ritmo es muy duro, cada dia cerca de 800 km, con jornadas eternas de conducción. Por algo dicen que esta es la carrera más dura del mundo.
Paramos en Bratislava para hacernos una foto, y en Budapest aprovechamos para hacerle una al Pandita en el Parlamento.
De camino a Sebia un empleado de una gasolinera se descojona en nuestra cara al contarle que vamos a Mongolia en el coche. Al pasar la frontera un agente de aduanas Serbio nos pregunta que a donde vamos esperando que nuestra respuesta fuese Belgrado. Su carcajada al escuchar “Mongolia” hizo temblar la garita del vecino. Hemos aprendido que contar que vamos hasta allí nos facilitará las cosas. Una hora después de llegar a la frontera salimos victoriosos con nuestro primer sello del viaje.
Las carreteras en Serbia son bastante malas, hasta tal punto que por pasar por el equivalente a una comarcal Española nos han cobrado 4 euros de peaje. Como si fuese una autopista. Por cierto, nos hemos descojonado al ver que en Serbio, Peaje se dice Putarina…
Cerca de las 10 de la noche y 12 horas después de salir de Praga, nos metemos en un hotel en Belgrado para cargar pilas, que mañana nos esperan otros tantos kilómetros hasta Estambul.





Comment from Eric
Time 22/07/2009 at 18:48
Duroooooo?????????????????????????
Sois muy nenazas!!!!!!!!, no es por fastidiar ni acojonar, pero no sabeis la que os espera…y menos mal que llevais aire acondicionado, será mano de santo…preparaos para morder el polvo y nunca mejor dicho…
Lo de la bendición del cura genial!!!!!!!!
Verdad que Praga es un lio de calles??????jejejejje
Que recuerdos!!! mucho ánimo que lo vais a pasar bombaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Por cierto, muy entretenido el cuaderno de bitácora, seguid contando cosas ok???
Suerte!!